lunes, 29 de junio de 2009

IR A CASA

"No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar, Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté" -Juan 14.1-3 NVI.
Leí una historia que ilustra bien este punto. Cuando Teodoro Roosevelt era presidente de los Estados Unidos de Norte América, una pareja misionera volvía a casa para jubilarse después de largos años al servicio del Señor en África. Durante el viaje por mar, se enteraron que en el mismo barco estaba el Presidente, que estaba volviendo de uno de sus safaris. Él viajaba en primera clase y ellos apenas en tercera clase. Cuando llegaron a Nueva York, no podían creer cómo recibieron a Roosevelt, los oficiales del gobierno, la prensa, una muchedumbre de gente, incluso una banda ruidosa. Pero nadie estuvo allí para recibirlos a ellos.
Una vez en su pequeño apartamento la esposa notó que su marido estaba inusualmente reservado y aislado, entonces le preguntó cuál era el problema; él le dijo con gran irritación, "¡No te parece injusto que después de todos estos años de servir fielmente al Señor en el campo misionero, hayamos viajado en tercera clase, mientras que el Presidente viajó en primera clase; nadie nos recibió en el muelle mientras que a él lo saludaron como a un héroe. Ahora él está viviendo en una mansión mientras que nosotros estamos aquí en este pequeño apartamento!"
La esposa le preguntó sabiamente: "Le has dicho al Señor cómo te estás sintiendo?" Y él contestó: "no , no lo he hecho todavía, pero lo haré".
Fue un tiempo largo en que el esposo estaba descargando su corazón al Señor. Cuando volvió, la esposa pudo ver que una gran paz había venido sobre él. Ella le preguntó "Le has dicho a Dios cómo te estás sintiendo, ¿y te ha dado Dios alguna respuesta?" Él contestó con tranquilidad: "Él me recordó que todavía no estamos en casa."
Si a veces nos sentimos despreciados y poco valorados por nuestro servicio al Señor, tengamos presente que nuestra recompensa será cuando lleguemos a esa casa donde nos espera el Señor.
Oración: Dios mío, gracias por lo que estás preparando para mí.

EL VALOR DE LA AMISTAD

En todo tiempo ama el amigo, para ayudar en la adversidad nació el hermano.

Proverbios 17.17 NVI


La sociedad actual se parece al individualismo de la mayoría de los pasajeros del Titanic. Se suele juzgar apresuradamente a los amigos de Job. "Consoladores de Job" pasó a ser un término despectivo. La amistad es hoy uno de los grandes valores y recursos para hacer frente a la adversidad, sobre todo la de personas prudentes y virtuosas. No eran amigos superficiales.


Continuaron siendo amigos en la adversidad. Otros (19.14), eran amigos de la prosperidad. Tuvieron compasión de su dolor, si su amigo estaba mal ellos no podían estar bien. Ser misericordioso y compasivo es tener el corazón de Dios. Le acompañaron, se sentaron con él en el dolor como antes se habrían sentado en cómodos almohadones de banquetes. El ministerio del silencio es a veces más importante que el ministerio de las palabras.


Oración: Señor, ayúdame a valorar a mis amigos.

sábado, 27 de junio de 2009

LLENOS DE FRUTOS DE JUSTICIA

Filipenses 1.3-11


La carta del apóstol Pablo a los Filipenses se conoce también como la «Epístola del Gozo». Esta epístola, junto con la dirigida a Filemón, es la más personal de cuantas poseemos del apóstol Pablo. Es el testimonio de un sentir gozoso y de mutua gratitud: de Pablo hacia los filipenses, que lo habían socorrido en momentos muy difíciles para él; y de los filipenses hacia Pablo, agradecidos por la labor que entre ellos había realizado, cuando les visitó durante su segundo viaje misionero.

La Iglesia en Filipos fue la primera que se fundó en Europa, de congregación predominantemente gentil. Esta era una importante "ciudad de la provincia de Macedonia" (Hechos 16.12), y estaba situada sobre la célebre "Vía Egnatia", que comunicaba a Roma con el Asia Menor.

Este texto (Fil 1.3-11) que nos ocupa hoy nos propone una serie de paradigmas que deseo compartir con ustedes. El pasaje refleja una serie de rasgos característicos de la vida cristiana que quiero resaltar, conscientes del papel para el cual el Señor nos ha llamado a desempeñar en nuestro medio.

Como hemos visto, el tema básico de la epístola es el gozo. Un fragmento de una poesía del poeta nicaragüense Rubén Darío, quien, al parecer inspirado en este pasaje, dice: «hemos de estar siempre gozosos, tal dijo Pablo, el elegido, con divina voz, y a través de todos los claros caminos, caminar llevando puesta el alma en Dios». Efectivamente, Pablo pone el alma en Dios, porque sitúa el gozo en el contexto de la oración; dice: «Siempre en todas mis oraciones ruego con gozo por vosotros». El autor de la carta nos invita, como líderes cristianos, a poner nuestra alma en Dios, el sustentador de nuestra fe, a través de una intercesión gozosa. Pablo en toda la epístola se refiere además al gozo de que Jesucristo sea predicado (1.18); el gozo de la fe (1.25); el gozo de ver unidos a los cristianos (2.2); el gozo del sufrimiento por Cristo (2.17); el gozo del encuentro con la persona amada (2.28); el gozo de la hospitalidad cristiana (2.29); el gozo de la firmeza en el Señor (4.1)., Estas son manifestaciones del gozo, todas vigentes para nuestro tiempo y lugar.

Pablo ora también por la comunión de los filipenses. El tema de la unidad es un tema esencial de nuestra fe. El Señor nos está llamando, como líderes de la Iglesia a predicar y a vivir la unidad. El autor de la epístola nos invita a orar y a obrar por nuestra "comunión en el evangelio" , como un punto e arranque para toda la Iglesia. El Señor nos llama a predicar y atrabajar por la unidad en la diversidad, una «comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora», para el beneficio y la propia unidad de nuestro pueblo, razón de ser de la Iglesia; porque como Pablo nos recuerda en el versículo 7, todos nosotros somos participantes con él de la gracia de Dios.

Todo esto, naturalmente no es fácil. El texto también, para ser más real y actual se refiere al sacrificio. En el versículo 6 Pablo dice que confía en que Dios, que comenzó la buena obra en los filipenses, la continúe y complete de tal manera que estén preparados para el «día de Cristo». De modo que el autor considera la vida de cada cristiano como un sacrificio preparado para ofrecerse a Jesucristo, por medio de nuestro prójimo. Es la misma imagen que encontramos en Romanos donde se dice que los fieles ofrezcan sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y aceptable a Dios (12.1).

Pablo también hace referencia al amor. "Y esto pido en oración: que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento y en toda comprensión..." Y ese amor no es un mero sentimiento, es un amor que ha de crecer de continuo en conocimiento y en percepción sensible, para que seamos más y más capaces de distinguir entre el bien y el mal, por lo cual, el amor tiene un componente de corazón, pero también de comprensión. Y es precisamente en este contexto, en que debemos ver el desarrollo del conocimiento, tarea esencial de la Iglesia. Así, ella misma no es vista como un fin en si misma, sino en el contexto del amor, el cual es siempre camino al conocimiento. A la luz de este pasaje debe quedar claro que el Nuevo Testamento esta tratando de expresar el carácter único de la relación entre el creyente y Cristo, la cual comprende un elemento de conocimiento.
Así el Señor, cuando llegue "el día d Cristo" (v. 10) no nos juzgará por nuestros títulos en teología o por el nivel de nuestro conocimiento, sino por la aplicación de este a nuestras obras de amor. Por esta razón, el texto concluye con una invitación a estar "llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo" (v. 11). "Por sus frutos los conoceréis", dice el Señor en los evangelios. De manera que el conocimiento y la comprensión son caminos que nos acercan al amor de Dios, encarnado en Jesucristo.

EN ESTO PENSAD...

Un rabino le preguntó a sus alumnos:
-¿Cuándo, al amanecer, se puede diferenciar la luz de las tinieblas?
Un alumno contestó:
-Cuando me puedo dar cuenta de la diferencia entre una cabra y un burro.
-No -le contestó el rabino.
Otro alumno respondió:
-Cuando me puedo dar cuenta de la diferencia entre una palmera y una higuera.
-No -contestó nuevamente el rabino.
Entonces los alumnos lo presionaron y le preguntaron:
-¿Cuál es, pues, la respuesta?
Y contestó el rabino:
-Cuando mires el rostro de cada hombre y de cada mujer y veas en ellos a tu hermano y a tu hermana. Sólo en ese momento has visto la luz. Todo lo demás es tinieblas.

viernes, 26 de junio de 2009

DIOS ES DIOS

«Lo llamó por su nombre y él contestó: Aquí estoy. Y Dios le dijo: Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allá, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te señalaré» (Génesis 22.1-2 NVI).
No cabe duda que fue Dios el que habló a Abraham. Y tampoco Abraham se equivocó cuando obedeció lo que Dios le había dicho.
Si en esta situación le hubiésemos preguntado a Abraham -"¿Cuál es la voluntad de Dios?"-, él nos hubiera respondido -"Que tome a mi hijo y lo sacrifique"-. Abraham estaba cien por ciento en la voluntad de Dios, cuando tomó a su hijo, la leña y el cuchillo. Tal vez no entendía nada. No sabía el por qué, había escuchado la voz de Dios y estaba obedeciendo. A último momento, cuando ya tenía el cuchillo en la mano, de nuevo apareció Dios, y a través del ángel del Señor, le dijo: -"detente"-.
¿Te encontraste alguna vez en una situación así? Después que trabajaste en un plan que Dios te dio y viste cómo Dios confirmó tu trabajo. Después que experimentaste cómo Dios respondió a tus oraciones y tuviste la paz de saber en el corazón, que realmente estabas caminando en la voluntad de Dios. Cuando faltaba poco para cumplir con la meta; de repente Dios cambió todo. ¿Cuál fue tu reacción? Muchas veces nos enojamos, no entendemos nada y solamente preguntamos ¿por qué?
Cuando Dios nos habla, lo primero que Él espera, es que le obedezcamos. Pero muchas veces lo primero que nosotros hacemos es cuestionar y preguntar el por qué. Siempre tratamos de entender la voluntad de Dios en lugar de obedecerla.. En Isaías 55.8 Dios dice que sus pensamientos son más altos que los nuestros y sus caminos no son nuestros caminos. Si Dios no tiene el derecho de cambiar nuestros planes a último momento, entonces ya no es Dios. Si Dios es el Señor sobre todas las cosas, entonces tiene el derecho de cambiar los planes cuando Él quiera. Dios es Dios.
Señor, estoy dispuesto a obedecerte aunque no lo entienda.
J. S.

ELEMENTOS DEL TRABAJO EN EQUIPO

«Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar» (Marcos 3.14 NVI).
Muchos pueden dar diferentes listas de elementos del trabajo en equipo. Yo quiero mencionar dos que son básicas: el trabajo y el equipo.
En el pasaje vemos que Jesús establece su equipo de trabajo. Estos eran sus discípulos, que luego serían sus apóstoles. La tarea que el Señor Jesús les tenía preparada era anunciar el Reino de Dios mediante la predicación y realizando milagros. Este era el trabajo.
Pero el versículo también dice que los eligió para que estuviesen con Él. Esto implica una interrealción personal. Para que el trabajo del equipo esté bien, el equipo debe estar bien. Jesús no sólo quería darles trabajo, también quería compartir con ellos, comer con ellos, conversar con ello, disfrutar los días lindos y soportar los días malos. Quería establecer un vínculo de amistad y amor con ellos; y también entre ellos.
Si tú trabajas para Dios en un equipo determinado, dos enseñanzas de este versículo te pueden servir:
  • Dios no sólo quiere que trabajes para Él, también quiere que te relaciones con Él. ¿Tienes en cuenta a Dios cuando haces algo? ¿Tomas tiempo para orar y leer la Biblia? Dios quiere desayunar contigo, caminar contigo, descansar contigo. Si tu ministerio es puro trabajo no está del todo bien.
  • Él quiere que des importancia a las relaciones interpersonales en tu equipo de trabajo. Los miembros de tu equipo deben ser amigos. Deben darse tiempo para comer juntos, salir de compras o quizás ir a un parque y disfrutar juntos contemplando la hermosura de la naturaleza. Si las relaciones del equipo están bien, el trabajo saldrá bien.

Recuerda: En el trabajo de equipo, no es todo trabajo; también hay equipo.

F. R.

TODO LO QUE HAGAN, HÁGANLO CON AMOR

"Hagan todo con amor" (1 Corintios 16.14 NVI).
Si entendiéramos en plenitud lo que significa que Dios nos hizo por amor, y nos ha amado desde siempre, se nos terminarían los complejos e inferioridades... porque Él nos ama tal cual somos, independientemente de nuestra condición espiritual, psíquica o física. Por amor, dio a su Hijo por nosotros (Juan 3.16), por amor nos acepta como somos y desea ser nuestro Padre protector.
Permitámosle a Dios que nos envuelva con su amor... para así poder "actuar por amor".
Dios nos hizo de esa manera, por eso desea que vivamos por amor. Si el amor de Dios es nuestro principal motivo para vivir, muchas cosas que nos parecen difíciles se hacen fáciles (1 Corintios 13.1-3).
Si Él lo dio todo por amor ¿no merece la misma respuesta de nuestra parte?
El amor es una decisión del corazón, que comienza cuando recibimos el amor de Dios y decidimos ser fieles a ese amor, respondiendo de la misma manera. Sabiendo que el origen del amor es Dios mismo.
Amando a Dios somos libres de los temores, y en especial somos libres del condicionamiento de que "tenemos que hacer algo" para ser aceptados por Dios.
Amando a Dios, podremos amar a los demás, aún a quienes nos han lastimado. Vivir por amor y servir a Dios por amor es la motivación más importante que podemos tener.
Un profundo amor a Dios mantiene nuestra relación fresca y nos motiva a reconocer nuestros pecados porque no nos gusta lastimar a quienes más amamos.
El amar a Dios nos motiva a serle obedientes en todo y hace de nosotros verdaderos adoradores. ¡Animémonos a amarlo y conocerle cada día más".
F. Z.




viernes, 19 de junio de 2009

UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

ANÁLISIS BÍBLICO
Efesios 4.1-6
LA UNIDAD

* El concepto de unidad no es común en el Antiguo Testamento. Por lo general cuando se habla de algún tipo de unión, se usan las expresiones alianza o pacto, que significan las relaciones recíprocas entre dos partes con todos los derechos y deberes que tal reciprocidad genera (Génesis 15.1-21; 17.1-7; Éxodo 24.7). Dentro y fuera del àmbito bíblico la alianza o pacto era algo sagrado y se realizaba bajo la proteción y vigilancia de una divinidad. En la tradición israelita se pueden enumerar varias alianzas o pactos, tanto a nivel horizontal entre hombres y/o naciones, y otras en sentido vertical entre estos y Dios.
* En los evangelios la unidad que se enfatiza es la del Padre y el Hijo (Lucas 2.49; Juan 14.9-11) aunque no se banadona el valor de la comunión de unos con otros (Juan 17.21).
* En las cartas paulinas el concepto de unidad se hace presente de forma reiterada, ya que el Apóstol se percató, desde el mismo comienzo de su ministerio, de que era la única garantía para el éxito. El libro de Los Hechos, por su parte afirma la misma idea desde sus inicios (Hechos 2.44; 5.12).
EL TEXTO Y SU CONTEXTO
Cuando Pablo escribía su carta a los Efesios estaba en la prisión romana esperando comparecer ante Nerón. El Apóstol manifiesta que no se siente preso a cuasa de las leyes romanas, sino a consecuencia de su fidelidad al Evangelio. Por esta razón se proclama: preso en el Señor.
En los tres primeros versículos enumera cinco de los grandes conceptos de la fe cristiana. El primero es la humildad, llamada por muchos "el cofre de todas las virtudes". Después habla de la mansedumbre a la cual le sigue la paciencia y el amor, todo lo cual conduce a la paz.
En apretada síntesis relaciona lo que consideraba la base firme de toda unidad:
1. Un cuerpo: la Iglesia de la cual Cristo es cabeza.
2. El Espíritu: aliento vivificador del cuerpo de la Iglesia.
3. Una Eperanza: todos marchamos hacia la misma meta.
4. Un Señor: Jesucristo (Filipenses 2.11).
5. Una fe: lo cual no significa un solo credo o una sola liturgia.
6. Un bautismo: expresión más alta del testimonio cristiano.
7. Un solo Dios: por todo y para todos.

viernes, 12 de junio de 2009

LA CONSTANCIA DE JOSÉ

José a través de la vida probada y afligida, podía sentir el espíritu de Dios que lo acompañaba. En el sufrimiento forjó su espíritu, desarrolló dones y también el fruto del Espíritu Santo.
Podemos observar algunas características que distinguieron su vida:
-Disciplina en el sufrimiento.
-Confió siempre en la Justicia de Dios.
-Se mantuvo heroicamente fiel a Dios.
-Se elevó desde la prisión al trono, de la humildad al máximo honor.
Todos estos pasos no se debieron a cualidades humanas, sino que el Espíritu Santo lo guió en todas las circunstancias y le dio poder para sobrellevarlas en victorias y santidad.
Nos toca a nosotros ser sensibles a su presencia, caminando en sus caminos, sin rebelarnos.
El soberbio rey de Egipto tuvo que ser el primero en reconocerlo, de la misma manera la gente que te rodea, ¿puede decir que el Espíritu de Dios está en tu vida? El mundo debe glorificar a Dios por nosotros, obligados a hacerlo por la sabiduría, templanza y virtudes del Señor reflejadas en nuestras vidas.
¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios? Luego le dijo a José: -Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú.
Génesis 41.38-39.

EL LEÑADOR

LA ZORRA Y EL LEÑADOR
Una zorra era perseguida por unos cazadores cuando vio a un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
De inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
Con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba donde se había escondido.
Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron en lo dicho por su palabra.
La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
El leñador le reprochó que a pesar de haberla salvado, no le diera las gracias, a lo que la zorra respondio:
-Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.
«No niegues con tus actos, lo que pregonas con tus palabras» - Esospo

jueves, 11 de junio de 2009

YO TAMBIÉN

«...he decidido escribírtelo ordenadamente, para que llegues a tener plena seguridad de lo que te enseñaron» (Lucas 1.3-4 NVI).

Muchos piensan que sólo los que pasaron por un Seminario Bíblico pueden ser misioneros y que las misiones sólo son para maestros y predicadores. Lucas no era un teólogo, sino un hombre de ciencia, un historiador y médico. Y sin embargo él contribuyó con sus habilidades en el cumplimiento de la Gran Comisión. Cuando dijo: "me parceció también a mí" se ve a sí mismo no sólo como un recipiente del evangelio, sino a alguien que podía hacer algo más. Sus dos grandes aportes son:

a) Se hizo misionero bivocacional acompañando a Pablo en sus viajes, apoyando con conocimientos médicos y aprovechando el tiempo para tomar notas que luego le servirían para escribir el libro de los Hechos de los Apóstoles.

b) Su gran obra literiaria-científica de dos tomos (el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles), una investigación histórica de primera mano, entrevistando a los mismos testigos oculares, que ha traído bendición a miles de millones de personas hasta hoy.

¿Cuántos conocimientos y habilidades hemos adquirido? Es hora también de dar y no sólo de recibir. Lucas fue un hombre que puso a disposición de Dios lo que tenía y lo que sabía. Su expresión "me pareció también a mí", muestra su iniciativa propia de ver cómo podría ayudar... y lo hizo.

¿Estás dispuesto tú a entregar lo que tienes para que el nombre de Jesús sea conocido?

F.R.

EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA

El apóstol Pablo tenía muy claro que el secreto de una vida cristiana agradable a Dios era una vida llena de agradecimiento (Colosenses 2.6-7). Y así también nos advierte que en los últimos tiempos los hombres serían ingratos (2 Timot3eo 3.1-5).
Y efectivamente, vivimos en un mundo que todo el tiempo está creando ambiciones y con mucha facilidad nos vemos envueltos en una constante insatisfacción por lo que tenemos y somos, en donde nunca nada es suficiente.
Muy contrario al espíritu del mundo, Dios nos dice: «Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: "Nunca te dejaré, jamás te abandonaré"» (Hebreos 13.5 NVI).
Pero no sólo se trata de dar gracias por lo que "tenemos", sino también por todo lo que "nos sucede".
Dar gracias a Dios en los momentos difíciles nos ayuda a levantar la mirada del problema y ver las cosas desde otra óptica. Una actitud agradecida fortalece nuestra fe, para creer que Dios puede encargarse de nuestras circunstancias.
Ser agradecidos por todo debe ser parte de nuestro estilo de vida, es una decisión del corazón. Debe convertirse en una reacción natural de nuestro carácter, el hábito de nuestro pensamiento.
Si practicamos el dar gracias por las dificultades, sin quejarnos, veremos como el Gozo del Señor va a ser nuestra fortaleza y la obra del Espíritu en nosotros será cada día más efectiva.
¿Te imaginas el poderoso testimonio que tu vida agradecida será para otros? ¿Cuántos quisieran tener a Jesús en sus vidas también?
«Den gracias a Dios en toda situación, porque esa es Su voluntad para ustedes en Cristo Jesús» (1 Tesaloncienses 5.18 NVI).

jueves, 4 de junio de 2009

JESÚS EN EL MONTE DE LA TRANSFIGURACIÓN

Por Luciano Grillo Gutiérrez
El relato que el apóstol Mateo nos hace del hermoso evento de la Transfiguración de Jesús, en compañía de tres de sus discípulos, y que ha servido de inspiración a pintores para hacer cuadros hermosos sobre el tema, encierra una enseñanza espiritual de gran trascendencia para nosotros.
Mateo al narrar este incidente en la vida de Cristo (17.1-8), nos muestra que el Maestro de Galilea y sus discípulos tuvieron alrededor de seis días de preparación, aparentemente después de la Gran Confesión y las enseñanzas dadas en esa ocasión, para que ellos llegasen a ser testigos de la Transfiguración de Cristo.
Esto indica que hubo un esfuerzo grande antes de llegar a este evento glorioso. La transfiguración era para los discípulos; Cristo no la necesitaba, pero ellos sí, y por esto fueron testigos de la misma.
Jesús escudriñaba siempre las Escrituras leyendo acerca de los antiguos profetas, lo cual hizo que Pedro, Jacobo y Juan se interesaran también en dicho estudio.
Después de muchos días que aquellos hombres estarían luchando por descubrir la verdad de los escritos de los profetas, fueron llevados por Jesús a un momento alto, donde al fin encontraron la verdadera revelación de Moisés y Elías. Ellos se encontraron en presencia de la eternidad, la gloria, y los visitantes hacían esto patente. Todo este acontecimiento estaba dispuesto para enseñar verdades espirituales.
Uno de los propósitos de la Transfiguración era fortalecer la fe de estos tres discípulos en la naturaleza divina de la Persona de Cristo, para que resistieran la sacudida de los días sombríos que se acercaban. Era también el gran testimonio culminante desde el cielo, de que Jesús era Aquél en quien todas las profecías del Antiguo Testamento convergían y hallaban su cumplimiento. Allí, mientras Jesús oraba (Lucas 9.29), un fulgor interior cambió su fisonomía. Jesús se estaba manifestando a Sí mismo como el Hijo de Dios, superior a Moisés y a Elías que estuvieron allí como representantes de la Ley los Profetas.
Muchas veces sucede que estamos como enredados en un problema cualquiera, hasta que nos aislamos de la muchedumbre que nos rodea y damos a nuestro caso todo el cuidado que este requiere, y al fin somos iluminados, descubriendo verdades que hasta entonces desconocíamos.
Muchos han sido convertidos de malos en buenos, después de un profundo estudio de la Biblia, la eterna palabra de Dios.
Se interesa uno en conocer alguna verdad religiosa y al fin recibe una revelación espiritual que le pone en aptitud de poder vivir desde entonces en constante comunión con Dios.
Esos creyentes, después de convertidos, viven de manera tan distinta de cómo vivían antes, que sus vidas se vuelven completamente transfiguradas.. ¡Dios premia al que le busca!
Muchos seres humanos han tenido el privilegio de subir al Monte de la Transfiguración, viendo en un momento dado cosas que en muchos días y semanas, les estaban ocultas.
En la actualidad, lo mismo que en los días de Jesús, la gente vive despreocupada de toda<>
Esos seres materialistas, sin más ideales que reunir dinero, continúan en el montón, sin intentar4 descubrir verdad alguna. No así aquellos que imitan a Jesús, se alejan de la muchedumbre, y allá en un lugar aparte, son transformados, resplandeciendo como un sol, como Moisés en el monte Sinaí (Éxodo 34.20).
Si deseamos descubrir grandes verdades y tener una íntima comunión con Dios, vayamos a un lugar aparte, estudiemos las Escrituras, meditemos en ellas y oremos, hasta que seamos henchidos de una visión espiritual, como en el caso de Jesús y sus discípulos.
Necesitamos de estudio y meditación de las Escrituras, y oración para que tengamos el privilegio de una revelación por el estilo de Pedro, Jacobo y Juan en el glorioso evento de la transfiguración de Jesús. Nuestra experiencia tiene que ser renovada cada día. No podemos vivir en la de ayer.

jueves, 21 de mayo de 2009

USA EL TALENTO QUE TIENES

Por Luciano Grillo Gutiérrez


En el mundo del espectáculo (radio, televisión, conciertos, etcétera) observamos que los jóvenes actúan derrochando pasión, alegría y dinamismo. Los jóvenes cristianos también están dotados de suficientes facultades físicas, intelectuales y espirituales que no las están utilizando como se debe para el servicio del Señor. ¡Cuánta bendición habría en la iglesia si los jóvenes utilizaran todos sus dones, todo su potencial en la obra de Dios!

Según la parábola en Mateo 25.14-30, el Señor nos ha dado talentos -a unos más, a otros menos- conforme a la capacidad de cada creyente y a la potestad del Espíritu Santo. Pero esos talentos, sean grandes o pequeños, han sido dados para administrarlos bien. ¡Qué hermoso es cantar desde lo más profundo de nuestro ser: «¡Gozo da servir a Cristo, en la vida diaria aquí...!»

No importa si sólo recibiste un don -¡esfuérzate y úsalo! William Barclay dijo: «los hombres no son iguales en talentos, pero sí pueden ser iguales en esfuerzo». Lo poco se multiplica cuando lo ponemos en las manos del Señor.

Un hermoso pasaje de la Biblia nos narra de un jovencito que sólo tenía cinco panes de cebada y dos pescados con los cuales fueron alimentadas cinco mil personas. Ante los ojos de Andrés esos pocos panes y pescados no servían para gran cosa, y dijo: «¿Qué es esto para tantos? (Juan 6.9), y podríamos estar de acuerdo con él, pues, ¿cómo dar de comer con tan poco a tan grande multitud? Pero, qué maravilloso es observar que para los ojos de Jesús, esos cinco panes y dos pescados, fueron más que suficientes para alimentar a todas aquellas personas. ¿Cuál fue la razón por la que esos panes y pescados sirvieran para tan gran propósito? Fueron puestos en las manos de Él. Jesús manifestó una vez más que para Dios no hay nada imposible!

Joven cristiano, el Señor Jesús puede hacer lo mismo con tus talentos, por pequeños que creas que estos sean. Si aún no los has puesto a su servicio, ¡hazlo ahora! Pon todo lo que tienes en las manos de Él. No hay experiencia más gratificante que servir al Señor con todo lo que tenemos y somos. La Biblia dice: «Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, que como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios» (1 Pedro 4.10).

Los buenos mayordomos son aquellos que consagran sus energías, sus dones o talentos, sus recursos y sus vidas mismas al servicio del Maestro.

Es posible que no te hayas dado cuenta del potencial que hay en ti, ni de los dones con que Dios te ha provisto. Ve al Señor en oración y pídele que te muestre cuál es el don que te ha dado para Su servicio.

Él te concederá sabiduría para que sepas usar correctamente ese don que has recibido por su gracia infinita. Santiago escribió: «Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada» (Santiago 1.5).

Cuando Salomón asumió su reinado, pidió sabiduría para poder gobernar a ese pueblo tan grande, y Dios se la concedió (1 Reyes 3.5-12). ¿Acaso no hará lo mismo el Señor contigo si se lo pides? ¡Decídete ahora! El cristiano fiel siempre servirá al Señor con disposición y sin tardanza.

La Parábola de los Talentos nos advierte acerca de las consecuencias de no usar bien los dones que Dios nos ha confiado: «Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos, porque al que tiene le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera, allí vendrán el llanto y la desesperación» (Mateo 25.28-30).

Joven cristiano, siente el gozo inefable de servir al Señor con todo lo que Él te ha dotado. ¡Hazlo ahora que gozas de salud y vigor! El «sacrificio vivo» que Dios demanda (Romanos 12.1) consiste en usar el tiempo, los talentos, los recursos y todo tu ser a Su servicio. ¡No esperes más, apresúrate a usar el talento que Dios te ha concedido!.


No te quedes con los dones que Dios ha puesto en ti, sino se de bendición.

miércoles, 20 de mayo de 2009

LEA SU BIBLIA DIARIAMENTE PORQUE:

I.- «Sus enseñanzas pueden hacerte sabio, para que aprendas a confiar más en Jesucristo y así seas salvo» (2 Timoteo 3.15 TLA).

II.- Una vaga intención de leer la Biblia no conduce a nada hasta que usted haga el firme propósito, y lo cumpla, de leerla todos los días.

III.- La lectura diaria y con devoción de la Biblia ayuda al desenvolvimiento de una vida más útil y feliz.

IV.- Perderemos nuestro camino sin la fe y la esperanza que proclama la Palabra de Dios escrita.

V.- Cuanto mayor sea la fe con que usted lea la Palabra de Dios, y cuanto más se apropie usted de su tesoro, tanto mayor será la influencia de sus enseñanzas transformadoras en su vida.

CURIOSIDADES BÍBLICAS

La Biblia es una biblioteca de 66 libros con 1,189 capítulos, 31,173 versículos, 773,693 palabras y 3'536,489 letras.
La Biblia fue escrita por 35 escritores en un período de 1,600 años.
El capítulo más corto es el Salmo 117, y el más largo, el Salmo 119.
El versúculo más corto es Juan 11.35, y el más largo, Ester 8.9.
El capítulo céntrico de la Biblia es el Salmo 118, y el verso central está en el Salmo 118.8.
2 Reyes 19 es igual a Isaías 37, y el Salmo 53 es igual al 14.

viernes, 15 de mayo de 2009

EL LIBRO QUE FORMA LÍDERES

Mahatma Gandhi, patriota y filósofo hindú, es conocido en la historia principalmente como apóstol de la resistencia pacífica. La doctrina de la no violencia, él mismo lo confiesa, llegó a su alma desde las páginas de la Biblia. Oigamos su testimonio:
Tuve conocimientos de la Biblia hace unos cuarenticinco años. No podía encontrar interés alguno en el Antiguo Testamento, pero cuando llegué al Nuevo Testamento, y en particular al Sermón de la Montaña, hizo eco en mi ser algo que había aprendido en mi infancia. Esta enseñanza era la de no buscar la venganza y no devolver mal por mal.
Yo me decía: seguramente no es el cristianismo. No puede ser el cristianismo. Toda imagen que me había formado del cristianismo era algo muy distinto.
Pero el Sermón de la Montaña me demostró mi error. A medida que aumentó mi contacto con los verdaderos cristianos, es decir, con hombres que viven para Dios, vi que el Sermón de la Montaña era todo el cristianismo, para toda persona que quiera vivir una vida verdaderamente cristiana.
El Sermón de la Montaña fue lo que me hizo amar a Jesús de Nazareth. Al leer toda la historia de esta vida bajo tal luz, me parece que el cristianismo aún debe realizarse. En efecto cantamos: "Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra", pero no hay actualmente, ni gloria a Dios, ni paz entre los hombres.
Mientras siga existiendo hambre aún no satisfecha, en tanto no hayamos desarraigado la violencia de nuestra civilización, Cristo no ha nacido aún. Cuando la paz real se establezca ya no tendremos necesidad de demostrarlo: Ésta resplandecerá en nuestras vidas, no sólo individuales sino en el aspecto colectivo.
El Sermón de la Montaña fue el libro que más me reveló el valor de la resitencia pasiva. Me llené de gozo al leer: "Amad a vuestros enemigos, orad, por los que os persiguen."

CREO EN LA BIBLIA

Porque contiene la Divina Palabra.
Porque revela a Dios.
Porque muestra su inspiración divina.
porque representa una historia completa religiosa.
Porque me da poder para dominarme.
Porque sus enseñanzas son necesarias al hombre.
Porque educa al hombre éticamente.
Porque al ignorante lo hace sabio.
Porque renueva el espíritu.
Porque disciplina mi carácter.
Porque me enseña a amar al prójimo como a mí mismo.
Porque convierte el alma.
Porque presenta a Dios en Cristo, mi Salvador.
Porque su escritura inspira a mi vida.

DORCAS UNA CRISTIANA EJEMPLAR

Por Luciano Grillo Gutiérrez
En el puerto de Jope vivía una discípula (seguidora) de Jesús llamada Tabitá. Su nombre griego era Dorcas, que significa «Gacela» y tuvo el honor de ser la única mujer llamada «discípula» en el Nuevo Testamento. Un discípulo es más que un alumno que se sienta para escuchar; es un aprendiz que sigue a su maestro y aprende a su lado. Cabe hacernos la pregunta: ¿Qué cosa había aprendido Dorcas para que se le diese el nombre de «discípula»? Una de las lecciones que ella aprendió fue servir al Señor, pues leemos que «siempre servía a los demás y ayudaba mucho a los pobres» (Hechos 9.36 TLA).
La Biblia nos enseña que la fe y las buenas obras son como dos amigas que caminan de acuerdo: «La fe sin obras está muerta» (Santiago 2.26), pero a la vez leemos en Roamnos 4.3 que por la fe Abraham fue justificado. Esw decir que nuestra fe en Cristo, para la salvación, no nos hace egoistas, sino que nuestra fe en Dios se manifiesta en buenas obras hacia el prójimo.
Así fue en el caso de quien demostró su fe en Dios, por las buenas obras que hacía para con los pobres, y seguramente su ministerio fue según 2 Corintios 9.6-11 y no según Mateo 6.1-1, porque su memoria era «como manantial de aguas que nunca faltan». Esta discípula fue humilde, pero para sus amigas su memoria fue como «luz en las tinieblas» (Isaías 58.4-11), y hoy día en toda lengua, se habla de Dorcas, la ejemplar costurera cristiana.
Cuando murió, sus amigos perdieron un verdadero ángel ayudador, y después no tuvieron a nadie que les ayudase como ella lo hacía, con «las túnicas y vestidos que Dorcas hacía...» (Hechos 9.39). Pero no todos mueren dejando una memoria de tanta fragancia. El rey Jeroboam es recordado poor el pecado que cometió, «haciendo pecar a Israel» (1 Reyes 16.19). Judas dejó una memoria infame, y Juan le re3cordaba como «el que le entregaba» (Juan 18.2, 5). Dorcas fue conocida como una mujer que «abundaba en buenas obras y limosnas». Y se `pueden multiplicar ejemplos de personas de buena o mala fama de la historia del mundo. Cuando pasemos a la presencia del Señor, ¿qué clase de memoria dejaremos nosotros?
Dios permitió que el apóstol Pedro hiciese un milagro, porque leemos que cuando Dorcas murió, los creyentes en Jope llamaron al apóstol que estaba en Lida. Tal vez habían oído de la curación milagrosa que Pedro había hecho en Lida con el paralítico Eneas, y esperaban otro milagro en el caso de Dorcas. Seguramente querían consolación con su llegada. Con palabras sencillas, Lucas describe el milagro más grande que puede haber. Pedro, después de orar, llamó a Dorcas de entre los muertos, y ella fue resucitada, para seguiri con su vida abnegada y consagrada al servicio de Dios.
Esta sencilla historia nos hace pensar de la bendición que pueden ser las manos consagradas al Señor. En Éxodo 29.20 leemos del rito usado para la consagración de los sacerdotes, antes que sirvieran en el tabernáculo. No solamente sus manos eran cponsagradas con la sangre del carnero, sino sus oídos y sus pies, significando un oído consagrado para escuchar la voz de Dios como Samuel (1 Samuel 3), y pìes consagrados como loos de Job quien era «era ojos para el ciego y pies para el lisiado» (Job 29.15 DHH). La consagración de los pies también significa nuestro diario andar; todo ha de ser tocado con la sangre, hecho santo por el Espíritu Santo. Pero es un pensameinto solemne que estos dones que tenemos que tenemos para usar en el servicio del Re3y de Gloria pueden también ser usados en el servicio del Diablo. En Hechos 7.57 leemos de oídos cerrados al evangelio. Igualmente en 2.23 hay palabras que nos hacen recordar que las manos de los inicuos crucificaron al Hijo de Dios; pero recordemos también que Satanás está listo a enredarnos para que nuestros oídos, manos y pies sean útiles para el mal.
Aprendamos, pues, la lección de Dorcas. Tengamos fe para con Dios, y buenas obras hacia el prójimo, para que cuando termine nuestra vida en esta tierra, dejemos una fragante memoria. Que así sea.

jueves, 14 de mayo de 2009

CÓMO APROVECHARSE DE LA LECTURA BÍBLICA

1. Lea tranquilamente y despacio. No como usted lee un periódico, buscando noticias. Haga de la lectura no una instantánea, sino una exposición de tiempo.

2. Lea con atención y no mecánicamente. Visualice las escenas; saboree las palabras.

3. Lea escudriñando lo que el mensaje de cada día tiene para usted.

4. Lea con disposición interior de responder al mensaje de Dios. Cuando Él condene, acate penitentemente y pida perdón; cuando Él ofrezca ayuda , levante su corazón y confíe; cuando Él mande, obedezca.

5. Subraye los pasajes que golpeen su mente como el hierro al pedernal. Cópielos y repítalos en voz alta. Anote las ideas que estos pasajes le enseñen.

6. Aprenda de memoria algún versículo clave cada día.

7. Fije y guarde definitivamente un tiempo para la lectura diaria.

8. Haga de la lectura un hábito.